Mateo 16:21-23 “Desde aquel tiempo comenzó Jesús á declarar á sus discípulos que le convenía ir á Jerusalem, y padecer mucho de los ancianos, y de los príncipes de los sacerdotes, y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. Y Pedro, tomándolo aparte, comenzó á reprenderle, diciendo: Señor, ten compasión de ti: en ninguna manera esto te acontezca. Entonces él, volviéndose, dijo á Pedro: Quítate de delante de mí, Satanás; me eres escándalo; porque no entiendes lo que es de Dios sino lo que es de los hombres.

Cuando Jesús llamó a Pedro Satanás, que estaba identificar la fuente de las falsas suposiciones de Pedro. Jesús sabía que, en última instancia, toda tentación viene de Satanás, aun cuando pasó por un amigo cercano.

El verbo traducido cogitate también puede significar en el contexto, para tomar parte de alguien. Jesús reprende a Pedro por resistirse a los planes de Dios. El Señor Jesús estaba revelando el plan de su muerte y resurrección. Me imagino que los discípulos lo vieron como un signo de debilidad, pero fue exactamente lo contrario. Era necesario saber mucho avance valentía por lo producen todo él.

La revelación debe encontrar corazones abiertos y mentes preparadas para discernir sabiamente próximos eventos. De diferentes maneras, los hombres se resisten o huyen del Plan de Dios. No es así con la vida del profeta Jonás? El amor de Dios es que nos atrae con cuerdas de la Paz y la Justicia.

 

 

 

 

 

 

 

El apóstol Pablo oró por los efesios para recibir la sabiduría y de revelación (Ef. 1:17) con el fin de entender el plan de Dios para sus vidas. Russell Shedd siempre dice en sus conferencias sobre los dones espirituales y ministerio de los ángeles, acerca del uso de los dones espirituales es fundamental para experimentar la buena, perfecta y agradable voluntad de Dios.

Para Christian A. Schwarz, escritor de la Prueba de los dones, el don de la sabiduría es la habilidad especial que Dios da a ciertos miembros del cuerpo de Cristo, lo que les permite transmitir a los demás cómo el conocimiento adquirido se puede aplicar de la mejor manera ciertas situaciones críticas que surgen en el cuerpo de Cristo. El don de la revelación, o de conocimiento es la habilidad especial que Dios da a ciertos miembros del cuerpo de Cristo, que les permite recibir un conocimiento específico para fijar un proceso, proporcionar soluciones o confirmar los efectos para el bienestar y el crecimiento de la iglesia.

Es meter la pata cuando no buscamos entender la voluntad de Dios para nuestras vidas. Podemos cometer errores si no se presta atención a ella. El apóstol Santiago dice que sólo hay que preguntar. Pablo revela que la sabiduría llega a través de nuestras experiencias. El pastor de mi iglesia, Joaquim José da Silva Jr., cuando habla de la última señal para conocer la voluntad de Dios: la paz.

“Todo el cielo está esperando para ayudar a aquellos que conocen la voluntad de Dios y para llevar a cabo”. Robert Ashcroft

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